Mi antigua y cruenta "amiga" amenaza con hacerme pasar por el quirófano. Que conste que me resistiré con uñas y dientes mientras tenga la más mínima alternativa. En donde, dentro de unas cuantas letras, va a haber palabras de esperanza; hace pocos segundos, justo antes de marcar el texto con el ratón y presionar la tecla SUPR, hubo palabras de tristeza y pesimismo. Pero no las habrá, yo no me rindo. Lucharé y seré fuerte. Venceré, ya he vencido. Sé que no se me entiende cuando escribo sí; o quizá sí, quien sabe. Pero escribo para mí, no siempre... Tengo casi todo cuanto quiero y necesito para ser feliz y sentirme realizado. En un día de buenas noticias, me autoilusiono dándole continuidad a esa tónica... Vive Dios, sí; yo puedo!
Lucho contra mí mismo. No es la primera vez que lo confieso, y sé que no será la última. Corren tiempos convulsos; en general para la humanidad, y en particular para mí. Ha vuelto a mí una antigua y cruenta "amiga" que hacía muchos años que no me visitaba y a la que, la verdad, en ningún momento he echado de menos. Por si fuera poco, tiempo ha, me auto-metamorfoseé en una especie de caza-fantasmas de tres al cuarto. Y, cabrones todos, hoy unos y la otra se alían, me atormentan, me minan... No me rindo, que lo sepa todo el mundo. Pero flaqueo y, a veces, lloro. Soy humano, lo sé y me encanta, pero me jode serlo en la misma medida.