Me debato internamente.
El pulso, la batalla se cierne sobre mí.
Y en dos de las cuatro esquinas del cuadrilatero, se dan cita ambos dos púgiles:
De un lado, con un tesón y una capacidad para la constancia y la cabezonería dignos del más cabezón entre los cabezones: el nunca bien ponderado Dr Jekyll, entiéndase mi yo.
Del otro, con la fuerza irracional que da la rebeldía (no siempre con causa) y una energía aparentemente sin límites encauzada tradicionalmente a abogar por el mismísimo diablo: Mr Hide, más conocido como mi Alter Ego; sí, el mismo que nos da título hoy.
Soy una mezcla ¿armónica? de ambos, me guste o no.
Capaz de lo mejor y lo peor ¿a partes iguales?.
Temedme y amadme, porque no merezco más ni tampoco menos.
Para la banda sonora, me plagio a mí mismo.
En su día fue una canción para alguien, hoy es para mí.
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Aquí estoy de nuevo
Hace 6 años