No lo diremos muy alto; pero parece que las cosas empezaron, por fin, a enderezarse.
La fisioterapia empieza a dar resultados; y, aunque aún no estoy al 100%, ya noto sustancialmente la mejoría.
Es en parte por ello que ahora mismo estoy pudiendo disfrutar del título de la entrada de hoy: un plan que tenía concebido hace muuuuucho tiempo y que por fin he podido hacer realidad.
Y así es, me encuentro al otro lado del charco al momento de escupir estas líneas a través de mis dedos y con el teclado...
Concretamente en San Francisco, en el estado de California.
Tras 17 horas de vuelo, en total con escala en Philadelphia incluida, hoy es mi tercer día aquí.
La verdad es que no dejo de alucinar con absolutamente todo.
¡¡En este país, el tamaño importa!!
¡¡¡TODO es ENORME!!!
Empezando por los briks (por llamarlos de alguna manera) de leche; que son de un galón (y entonces son botellas de plástico con asa) o medio (y entonces sí son briks).
Un galón son
El mismo país es gigantesco: el primer avión tardó unos 8 horas en cruzar el océano Atlántico, mientras que el segundo tardó algo más de 6 en cruzar el país de costa a costa...
La ciudades son inmensas; los centros comerciales son descomunales...
¡¡¡¡Buffff!!!!
Dentro de dos días partiré hacia Los Ángeles, en coche; de ahí, pasados unos días, a Las Vegas; y tras visitar el Gran Cañón y algunas cosas más, vuelta a San Francisco dentro de casi dos semanas.
En total casi 2600 km.
Esperemos que el tiempo mejore según bajo hacia el sur; por ahora, en San Francisco no he "disfrutado" más que de la luvia local y de días nublados...
Seguiré contándoos por aquí los devenires de este viajecito.
Y, ya a al vuelta, os colgaré algunas fotos.
Mientras tanto, besos y abrazos.
3 comentario(s):
Ay si, guay, también te sigo por aquí ;)
Gracias, Gracias y GRACIAS. Te quierooo!
Me gusta leer vuestras efusiones. Gracias a los dos.Lo.la
Publicar un comentario en la entrada