Al comienzo del tercer día de cuatro, un desaprensivo con injustificada prisa me barrió un esquí al colarse mientras esperábamos en la cola de un telesilla: mi rodilla rotó sobre sí misma y cuando no tuvo más recorrido, escuché un "chas" en su interior y todo se tornó dolor.
El día de Reyes, la fatal combinación de asfalto mojado y líneas blancas de marcas en la carretera hizo que me fuera al suelo con la moto.
El dichoso Murphy quiso que lo primero que tocara el suelo fuera mi pobre rodilla accidentada.
Me hicieron una resonancia magnética que delató una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de mi rodilla izquierda: fruto del incidente en la nieve, nada que ver con la moto.
De ahí el título de este post de hoy.
La fatal cadena de
Así pues, no estoy precisamente contento ni satisfecho con mi comienzo del año; pero, dicen que lo importante no es cómo comienzan las cosas, sino como terminan.
Y, ya lo he dicho muchas veces, yo NO me detengo!!!
Seguiremos informando!!!
1 comentario(s):
Y que no me entere yo que te detienes, que vamos, que sé que no ;)
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