Buenas tardes.
Siento enormemente el salto cualitativo que ha supuesto mi vuelta del Camino: he pasado de escribir a diario a no hacerlo apenas...
Intentaré corregirme en la medida de lo posible; pero tampoco lo prometo con rotundidad.
El título de hoy es, en parte al menos, consecuencia directa de mi "vuelta a la realidad" tras el Camino.
Mentiría si dijera que el "aterrizaje" fue fácil; lo fácil habría sido quedarme allí, "huir" de mi vida cotidiana, pero no: volví.
Y no miento si digo que, desde entonces, la vida se ve de otro color.
Desconozco si este color es más auténtico que el de antes; si era entonces o es ahora cuando distorsionaba o distorsiono la realidad.
Y no me importa.
Aprendí, si es que no lo sabía ya, a vivir cada instante tan intensamente como si no hubiera más; como si la misma vida dependiera de ello.
Todo cambia... empiezas por valorar el progreso cuando un simple bus tarda 3 horas y media en recorrer más distancia de la que tú mismo anduviste en 9 largos días, y cuando comparas el coste de uno y otro trayecto casi te desbordas.
Sigues por comprobar empíricamente como aquello que no se sufre, o se vive, o se padece, o se disfruta; NO se valora!
Cada vez que cuento "mi historia", encuentro gente que se queda "ojiplática" y me mira como diciendo (sin duda pensando) "pero y este pavo, qué se habrá pinchado hoy?"; y yo sólo pretendo parecer auténtico, porque así me siento...
Y así; cada segundo, de cada minuto, de cada día, desde que volví; se me "premia" con esas pequeñas bofetadas de realidad que cito en el título.
Son pequeñas cosas, multitud de ellas, que acontecen casi sin darnos cuenta; y, si no lo hacemos - el darnos cuenta-, no pasa nada, pero cuando eres consciente de ellas la vida se completa, se plenifica.
Y, si bien no son malas (no es sí mismas, al menos), no son tampoco del todo agradables ni gratas; pero hay algo para lo que sí son ideales: te hacen sentir VIVO!
Gracias a ellas, que siguen visitándome con inusitada frecuencia, soy más y más consciente de cuán afortunado soy por tener, disfrutar y gozar de mi vida.
Intento, y espero conseguirlo, ser tan agradecido por ello como dichoso me siento.
La vida, esa que citaba hace un momento, continúa impasible; no se detiene por nada, ni por nadie...
Y así ha de ser y seguirá siendo siempre, per secula seculorum.
Y yo, a vivirla!
Estudios que no valen nada
Hace 2 días
3 comentario(s):
Yo te deseo que así sea y encuentres todos los complementos que necesites para realizarte. TQ.
Eso es lo más importante.... sentirse vivo y por supuesto saberlo valorar.
Muuuuuuuuuuuuuuuacks!!!
Menino.
Amigo mío.
Mentiría si dijera que he leído todas tus entradas en esta bitácora en la que escribes de una forma bastante irregular desde hace tiempo.
Mentiría porque, para empezar, no he leído ninguna de las que has escrito durante TU CAMINO (joder qué mal suena eso)
Pero tengo excusa: me pillaron en mitad de un viaje. Y están ahí guardadas para cuando... pueda.
A lo que voy, que me desvío. No he leído todas tus anotaciones en "Lo mismo p'a..." pero creo que esta es la mejor.
O, al menos, la que más cerca me ha llegado.
Un abrazo.
Sigue disfrutando... como siempre
-Por cierto, el día 15 vuelvo a España. Habrá que tomarse dos, ¿No?-
Publicar un comentario en la entrada