31 oct. 2009

Granada

La que un día fue la ciudad del amor.
Es hoy la ciudad del dolor.
Esa dama innombrable, ha vuelto a visitar a mi familia.
49 años y nos dejas.
Estas letras pretenden ser un homenaje.
Y la firme promesa de vivir mi vida, lo que quiera que me quede de ella, tan intensamente como me sea posible.
Buscando, por encima de todo, ser feliz y hacer felices a quienes me rodean.
Sin hipotecas, si acaso las que libremente decida adoptar.

Amén.

3 comentarios:

Lara dijo...

Joder! no sabes como lo siento. Mi más sentido pésame de todo corazón. Y si me permites te daré un consejo: vive cada día como si fuera el último y aprende a disfrutar de las cosas sencillas, en ellas está el verdadero secreto de la felicidad.
Un abrazo fuerte fuerte.

Unhell dijo...

Pepe, amigo, mis condolencias, y cuanto necesites.
Un abrazo.

rafa06 dijo...

Mucho ánimo y un saludo.